viernes, 8 de junio de 2012

Se va el Goldo, pero sigue su amor por el club

Sáez buscará otro destino de la mano de los representantes de Prieto. El sueño de crecer lo aleja de su segunda casa. La subcomisión buscará un hombre de ataque de jerarquía para reemplazar la pérdida del “9”.

Henry Sáez deja Cipolletti por propia decisión y la promesa de los representantes de ubicarlo en una divisional superior o mejor recompensada económicamente.

Modernidades del fútbol Siglo XXI, uno de los jugadores más importantes de los últimos tiempos en el club, se va sin saber aún dónde, pero ya comunicó su decisión al cuerpo técnico y la dirigencia.

“Me voy feliz por la posibilidad de crecer, pero triste por dejar mi segunda casa. Me hubiera gustado ascender con la camiseta del club que soy hincha”, dijo con la voz entrecortada.

La partida no sorprende, en diciembre de 2011 había sido Juventud Antoniana de Salta quien posó los ojos sobre el rionegrino, entonces no se dio por el momento deportivo de la institución patagónica que le mejoró el salario para retenerlo.

Es cierto que su primer cuatrimestre del 2012 no fue el mejor en cuanto a goles, pero la mirada de los reclutadores ya estaba sobre su figura.

Marcelo Sánchez y Martín Celoria serán los encargados de ubicarlo en un club de la B Nacional o B Metropolitana. Con los certámenes aún en desarrollo, las próximas semanas serán de espera. Ambos han manejado la carrera reciente de Hugo Prieto.

“Lo venía hablando con el técnico. Por suerte me tocó sentarme con esta Subcomisión, con la cual se puede hablar de igual a igual y todos me entendieron. Me voy bien con todos”, explicó Sáez.

Dueño de una historia con idas y vueltas: un par de años fue dejado en libertad por las pocas chances que disponía para jugar en el equipo de Domingo Perilli y era destratado económicamente en la mesa de las negociaciones.

Fernández Oro, luego Catriel, fueron sus lugares de reencuentro con su mejor versión en la Liga Deportiva Confluencia hasta que el club de sus amores lo repatrió en diciembre de 2010.

En un acto poco habitual en un futbolista con cierta proyección, decidió devolver la totalidad del pase a su “segunda casa”, como define a Cipo. Hoy, con una posibilidad de crecimiento, nadie opuso resistencia a su pedido de emigrar.

“Le deseo lo mejor a Cipolletti, ojalá el club pueda volver a la B Nacional que es donde todos los hinchas queremos estar”, cerró en su protocolar despedida, aunque mientras espera sigue practicando con el selectivo de Liga Confluencia que ya está bajo la órbita de Morales y el profesor Germán Painecura.

La Mañana Cipolletti