El ex presidente del Club Cipolletti tuvo su derecho a réplica a las críticas de ex jugadores en el ciclo de entrevistas de Cipo Pasión. Enumeró gestiones que llevaron al equipo a tres finales consecutivas, y deslizó que duda de los jugadores locales, porque "en el Nacional B ibamos a necesitar contratar jugadores de esa categoría".
Respecto de la histórica final contra Juventud Antoniana, trató de mentirosos a los jugadores que lo "injuriaron, calumniaron y juzgaron provocándole un daño moral irrecuperable". Aclaró que la invitación era solo un rumor, y ellos querían ascender: "Para mi el premio de 15 autos eran 15 cafecitos con amigos", explicó cómo era el canje con la automotriz, y reforzó la réplica del ex dirigente Uribe cuando afirmó que el club se perdió un millón y medio de pesos por perder la final, y la gente insultó a los jugadores y no a los dirigentes. Pidió que la gente revea el partido, y preste atención a la actuación de algunos jugadores: "Antoniana jugó su peor partido, se le podía entrar por cualquier lado".
Acusó a Pablo Parra y Eduardo iachetti de aprovecharse de un error del club, del que se hizo responsable, para tener el pase libre. Y ejemplificó que otros jugadores se quedaron en la institución pese al yerro.
Sobre el súper equipo de la temporada 1998/1999, explicó motivos personales que lo llevaron a renunciar tras la cuarta fecha del Nacional B, y negó rotundamente haber participado de las únicas elecciones de la historia del club, en noviembre de 1998, enfrentando a la lista de Daniel Zoppi.
Además, Jorge Galavanessky explicó que el club compró el predio de La Falda con plata del bolsillo de los dirigentes, y que el puso la parte que negó el otro ex presidente Néstor García. Respecto de la debacle del club y la quiebra, apuntó contra las dirigencias que siguieron porque "el presidente siempre tiene que poner plata de su bolsillo, no lo hicieron y ni siquiera la buscaron, y llevaron a una quiebra en la que el club perdió el predio de La Falda".
Desmintió haberle hecho juicio al club por su dinero: "Lo hice de corazón, dejé parte de mi empresa ahí adentro". Aseguró tener documentado para la justicia la réplica a las acusaciones.
Este personaje habla como si fuese gran cosa, cuando también es responsable de la situación actual del club. Soberbio, altanero. Amenazando a glorias del club, a las cuales no les llega ni a los tobillos.
ResponderEliminarDaño moral irreparable dice. Tomate las galabaneski. Mi nombre es Marcelo Bermejo, por si también me quieres denunciar. A quien te pensas que vas amedrentar, Gil.